El desarrollo de una economía con rostro humano es de interés para académicos y sectores productivos. La implementación de nuevas ideas para la sociedad que viene.

Por Colectivo Editorial

La responsabilidad social es la obligación que tienen los miembros de una comunidad de preservar las buenas condiciones del medio en el que desarrollan su accionar. Parte de la convicción y de los valores defendidos por todas las esferas de una organización.

Desde el año 2012 la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER trabaja en un Plan Estratégico Institucional Participativo (PEIP) Juntos 2020, que interactúa con toda la comunidad educativa (docentes, alumnos, graduados, empleados administrativos y de servicios) y con instituciones relacionadas a la Facultad, a través de la implementación de cuatro ejes de trabajo: institucional, académico, de investigación y de comunicación.

UNA ECONOMÍA CON ROSTRO HUMANO

El Programa de Responsabilidad Social Empresarial y Universitaria (RSU) permite a los estudiantes que cursan los últimos años de las carreras de grado y recientes graduados que se formen como profesionales socialmente responsables. El Premio Amartya Sen (PAS) 2000 jóvenes por una economía con rostro humano, aborda el vínculo ética-economía, tal como Responsabilidad Social, Capital Social, Gerencia Social, Desarrollo Local, Emprendedorismo, Cambio Climático y Consumo Responsable, entre otros.

A partir de este programa surgió la necesidad de potenciar las actividades que se realizaban en el ámbito de la Facultad. Es así como en 2013 se creó el Centro de Acciones de Emprendedorismo y Responsabilidad Social AEQUUS, cuyo objetivo principal es contribuir al estudio, la investigación, la aplicación del conocimiento académico, la extensión y la ejecución de prácticas de Responsabilidad Social y actividades que tengan relación directa con la Economía Social, el Cooperativismo y la Gerencia Social.

Feria

German Neironi participa del proyecto Incubadora de empresas (INCUBER) a partir de su emprendimiento en calzados en cuero y zapatillas urbanas con diseño propio. Asegura que el “crecimiento entre la Facultad y el emprendedor fue mutuo y que la incubación requirió de aprendizajes compartidos. Fue un gran desafío, ya que la posibilidad de pasar de una idea de negocio o un emprendimiento incipiente a ejecutar un proyecto de inversión de estas características, representa un salto importante que requiere mucho trabajo y concentración”.

A través del PEIP Juntos 2020, el Centro AEQUUS y las actividades y programas de RSU, la Facultad forma y desarrolla integralmente a personas comprometidas con el medio.